Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara han destinado en los últimos dos años al menos 64,000 millones de pesos a proyectos de transporte público que buscan frenar el crecimiento del parque vehicular y reducir el tiempo que sus habitantes pierden en el tráfico, de acuerdo con un recuento de inversiones en nuevas líneas de Cablebús, Metro, Trolebús y Metrobús en las tres zonas metropolitanas más grandes del país.1
Un gasto repartido entre tres ciudades
El monto conjunto no responde a un solo programa federal, sino a la suma de obras independientes impulsadas por los gobiernos de la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco. En Nuevo León se construyen las líneas 4 y 6 del Metro de Monterrey, que incluyen el primer monorriel del país; en el Estado de México se prepara una nueva ruta de Trolebús, y en la capital arrancó la construcción de tres nuevas líneas de Cablebús.1
En CDMX, el Cablebús ampliará su red con una inversión de más de 17,000 millones de pesos para construir las líneas 4, 5 y 6, con las que se busca beneficiar a 200,000 personas.2 El gobierno capitalino también reportó la chatarrización de 1,000 microbuses viejos, sustituidos por unidades modernas como parte de la renovación del transporte concesionado.

Las tres ciudades más congestionadas de México
El contexto detrás de esta inversión es una congestión vial creciente. De acuerdo con el TomTom Traffic Index 2025, la Ciudad de México ocupa el primer lugar mundial en congestión, con 75.9% de tiempo adicional de traslado y 184 horas perdidas al año por persona en hora pico.1
Guadalajara se ubica en el puesto 17 del ranking global, con 63.3% de congestión y 126 horas perdidas al año, mientras Monterrey ocupa el lugar 111, con 48% de congestión y 89 horas perdidas por persona cada año.1 Para un recorrido de 10 kilómetros, el mismo índice calcula que el trayecto toma en promedio 34 minutos con 29 segundos en CDMX, 28 minutos con 18 segundos en Guadalajara y 18 minutos con 28 segundos en Monterrey.3
- Ciudad de México: 184 horas perdidas al año, 75.9% de congestión
- Guadalajara: 126 horas perdidas al año, 63.3% de congestión
- Monterrey: 89 horas perdidas al año, 48% de congestión

Quién usa el transporte público en cada metrópoli
La magnitud de la apuesta por el transporte público se explica también por el peso que ya tiene entre la población. En las principales zonas metropolitanas del país, 40% de la población se traslada a su trabajo en transporte público; en la Ciudad de México esa proporción llega a 49.2%, en Guadalajara a 38.6% y en Monterrey a 33.4%, según datos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano citados en un análisis del CIEP.4
Esa base de usuarios es la que recibirá directamente el impacto de las obras en marcha, aunque los proyectos coinciden también con la preparación de las tres ciudades como sedes de la Copa del Mundo 2026, lo que ha acelerado cronogramas de construcción en los tres casos.5
Lo que hay que saber
- Monto total
Al menos 64,000 millones de pesos invertidos en dos años en proyectos de movilidad en las tres ciudades.
- Cablebús CDMX
Las líneas 4, 5 y 6 representan más de 17,000 millones de pesos y beneficiarían a 200,000 personas.
- Metro de Monterrey
Las líneas 4 y 6 incluyen el primer monorriel construido en México.
- Ciudad más congestionada
CDMX encabeza el ranking mundial de TomTom con 184 horas perdidas al año por persona.
El pendiente: que la obra no sea solo para el Mundial
Especialistas han advertido que el verdadero reto no es solo construir antes del torneo, sino garantizar que estas obras mejoren la movilidad de forma permanente, con mecanismos claros de transparencia sobre el uso de los recursos públicos una vez que termine el evento deportivo.6
El riesgo, señalan, es que la inversión se concentre en corredores vinculados a estadios y zonas turísticas, dejando sin resolver el problema estructural de conectividad que enfrentan a diario millones de usuarios de transporte público en las tres zonas metropolitanas.
El verdadero desafío consiste en que estas obras mejoren de forma permanente la movilidad de millones de personas y tengan mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas sobre el uso de los recursos públicos.
Análisis publicado en Fortuna y Poder













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