En el primer trimestre de 2026 murieron 30 peatones en hechos de tránsito en la Ciudad de México, el 27 por ciento de las 111 muertes viales registradas, según el informe trimestral de la Secretaría de Movilidad (Semovi).1 La cifra es la más baja de la serie comparada y, aun así, coloca al peatón como el segundo usuario más vulnerable de la vía. La discusión de fondo ya no es solo de reglamentos: es si la banqueta, el cruce y el paso de cebra existen y funcionan para quien camina.
Lo que dicen los datos
El informe de Semovi, que se nutre con datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, indica que en 26 de los 30 casos la muerte se debió a atropellamientos y en cuatro a choques.1 El primer trimestre de 2024 fue el de mayor mortalidad peatonal de la serie, con 42 casos, mientras que 2026 registra la cifra más baja, seguida de 2022 y 2023, con 32 fallecimientos.
Es una mejora relativa, pero no cambia el orden de prioridades: los peatones son las principales víctimas de siniestros viales en la capital, solo por detrás de las personas motociclistas, según el activista Gal Villaseñor, de México Previene.2 Los datos disponibles corresponden a un solo trimestre; no permiten, por sí solos, atribuir la baja a una intervención específica.
Lo que hay que saber
- Peatones fallecidos
30 entre enero y marzo de 2026, el 27 % de 111 muertes viales, según Semovi.
- Causa principal
26 de los casos fueron por atropellamiento y cuatro por choque.
- Referencia histórica
El primer trimestre de 2024 tuvo 42 casos, el máximo de la serie citada.
- Fuente de los datos
Informe trimestral de Semovi con información de la SSC.
La banqueta como problema de diseño
Las cifras de mortalidad suelen explicarse por velocidad y conducta, pero la experiencia diaria del peatón empieza antes: aceras invadidas por automóviles y motos eléctricas, pasos de cebra obstruidos y banquetas en mal estado forman parte del recorrido habitual en la capital.1
La académica Sharon Ocampo Arias, del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM, subrayó que la Ciudad de México tiene Ley de Movilidad desde 2014 y que existe además la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, pero que eso no ha bastado para caminar con seguridad; todavía falta mejorar políticas públicas e infraestructura peatonal como banquetas y cruces.3

La propuesta: continuidad vial peatonal
El 10 de julio de 2026, la diputada local del PRI Tania Nanette Larios Pérez presentó una iniciativa para reformar los artículos 6, 9 y 195 de la Ley de Movilidad capitalina e incorporar la "Continuidad Vial Peatonal" como principio rector, de modo que los recorridos a pie sean continuos, seguros, accesibles y libres de obstáculos.4
El planteamiento va más allá del discurso: propone que los espacios peatonales sean prioridad en la programación y asignación de recursos para planeación, construcción y mantenimiento de infraestructura vial, y que las autoridades preserven una franja de circulación continua, libre de mobiliario, postes o infraestructura de telecomunicaciones que la obstruyan.
Se trata de una iniciativa presentada, no de una norma aprobada. Su efecto real dependerá de que se dictamine, de que se traduzca en presupuesto de mantenimiento y de que exista un mecanismo para verificar el estado de las banquetas.
- Qué cambia: la banqueta pasaría a ser un criterio rector de planeación, no un remanente del espacio vial.
- Qué falta saber: costo estimado, calendario y quién fiscalizaría la continuidad de las franjas peatonales.
- Estatus: iniciativa en el Congreso capitalino; sin dictamen conocido en el material consultado.
Hacer cumplir lo que ya existe
El Reglamento de Tránsito vigente ya fija la jerarquía del espacio vial: primero peatones, en especial personas con discapacidad y movilidad limitada, luego ciclistas, usuarios de transporte público y, después, transporte de carga.5
El 17 de agosto, en el Día Internacional del Peatón, organizaciones como México Previene y Bicibus formaron vallas humanas en el cruce de los ejes 3 Sur y 1 Poniente para exigir respeto a pasos peatonales, semáforos y cajas bici-moto, con apoyo de elementos de la SSC que infraccionaron a conductores.2 Mónica Martínez, de Bicibus, explicó que eligieron ese cruce por su alta afluencia de mujeres que hacen viajes de cuidados, cerca de hospitales, estaciones de Metro y Metrobús, escuelas y panteones.

Qué mirar a partir de ahora
La respuesta técnica es conocida: cruces elevados al nivel de la banqueta, reducción de radios de giro, franjas libres de obstáculos y control de estacionamiento sobre aceras. Lo que suele faltar es medir. Para saber si funciona, conviene exigir tres datos comparables: muertes peatonales por trimestre, kilómetros de banqueta rehabilitados con estándar de accesibilidad y presupuesto de mantenimiento asignado.
Mientras tanto, el reglamento y la ley ya existen. La brecha está en el último tramo: que el trayecto de casa a la escuela, al hospital o a la estación sea continuo y esté libre de obstáculos.














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