El modelo que sostiene al transporte público en México "está agotado" y el sistema se encuentra "a punto de colapsar", advirtieron especialistas y autoridades de movilidad durante el 17º Congreso Internacional de Transporte (CIT), realizado en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del Instituto Politécnico Nacional. El diagnóstico coincide en un punto: sin nuevas fuentes de financiamiento y una política nacional de movilidad, el deterioro del servicio que usan a diario millones de personas para llegar a su trabajo, escuela o servicios de salud seguirá profundizándose.
Un modelo que ya no alcanza
Durante la ceremonia inaugural del congreso, Jesús Padilla Zenteno, presidente fundador de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), sostuvo que el actual modelo de operación y financiamiento del transporte público está agotado y que las ciudades requieren nuevas políticas públicas para garantizar una movilidad eficiente y sostenible.1
Padilla Zenteno advirtió que los costos de operación, mantenimiento, modernización y transición energética han colocado al sector bajo una presión financiera creciente, por lo que insistió en que los gobiernos deben asumir un papel más activo en su sostenimiento.2 En la misma línea, planteó que la falta de transporte eficiente ya se traduce en una crisis de congestión vehicular que "afecta absolutamente a todos".
El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares, en ciudades esa distancia se mide en transbordos, congestión y esperas.
Jesús Padilla Zenteno, presidente fundador de la AMTM
Cifras del rezago: de la CDMX al país
El presidente de la AMTM detalló que solo en la Ciudad de México se necesitan al menos 10 mil millones de pesos anuales para garantizar el funcionamiento del transporte público, mientras que a nivel nacional la cifra requerida alcanzaría los 100 mil millones de pesos.13
El problema no se limita al financiamiento del servicio: el reparto del presupuesto de movilidad también quedó bajo cuestionamiento en el congreso, al señalarse que 47% de los recursos se destina al automóvil particular —usado por apenas 25% de la población— mientras el transporte público, que mueve a 39% de los ciudadanos, recibe únicamente 1.2% del presupuesto.1
Lo que hay que saber
- Inversión requerida en CDMX
Se necesitan al menos 10 mil millones de pesos anuales para garantizar el funcionamiento del transporte público capitalino, según la AMTM.
- Inversión requerida a nivel nacional
La cifra estimada para sostener el sistema en todo el país asciende a 100 mil millones de pesos anuales.
- Reparto desigual del presupuesto
47% de los recursos de movilidad se destina al auto particular, usado por 25% de la población, mientras el transporte público recibe 1.2% pese a movilizar a 39% de los ciudadanos.
- Costo de la congestión
El tráfico genera pérdidas económicas por 94 mil millones de pesos anuales en las 32 principales ciudades del país, de acuerdo con el IMCO.

Voces de las autoridades de movilidad
Diego Monraz Villaseñor, presidente de la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM), fue más categórico al alertar que el sistema está "a punto de colapsar" y llamó a construir una política nacional que fortalezca los presupuestos, profesionalice al sector y despolitice las tarifas.1
Nicolás Rosales Pallares, presidente de la AMTM, subrayó por su parte que la movilidad impacta directamente en la calidad de vida al determinar el acceso a empleo, educación y salud, por lo que pidió colocar al transporte público en el centro de las políticas urbanas como herramienta para combatir la desigualdad y elevar la productividad de las ciudades.1
En una mesa sobre gobernanza del mismo congreso, autoridades de movilidad de Jalisco, la Ciudad de México, Quintana Roo y Aguascalientes coincidieron en que el sector requiere nuevas fuentes de financiamiento y reglas de largo plazo, e incluso plantearon explorar impuestos y mecanismos alternativos ante la falta de subsidios y presupuestos etiquetados.4
El transporte público, columna vertebral de este país, no solo no va a avanzar, está a punto de colapsar.
Diego Monraz Villaseñor, presidente de la AMAM
La respuesta de la Ciudad de México
Ante el diagnóstico, César Cravioto Romero, secretario de Gobierno de la Ciudad de México, aseguró que la administración capitalina continuará fortaleciendo el Metro, Metrobús, Cablebús y Trolebús, además de mantener los subsidios al sistema.1
El respaldo oficial contrasta con advertencias más amplias sobre el estado físico de la red: reportes previos señalaban que, de acuerdo con el INEGI, más del 30% de las estaciones del Metro requerían reparaciones urgentes ya desde 2022, un rezago que se ha traducido en asientos rotos, luces fundidas y puertas que no cierran adecuadamente reportados por los propios usuarios.5

Menos transporte público, más autos y motos
El diagnóstico expuesto en el congreso no es aislado. Jesús Padilla ha señalado en otras ocasiones que la pérdida de usuarios del transporte público frente al crecimiento del transporte privado refleja un problema estructural que rebasa a una sola ciudad o sistema, impulsado en buena medida por el aumento sostenido del parque vehicular.6
Tan solo en la Ciudad de México circulan cerca de 6.4 millones de vehículos, lo que equivale a un automóvil por cada 1.4 habitantes, un fenómeno que no solo desplaza usuarios del transporte colectivo, sino que también intensifica la congestión vial que ya afecta a la logística de mercancías y a la productividad económica de la capital.67













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