A un año del siniestro donde una pipa de gas LP volcó y explotó en el Distribuidor Vial La Concordia, dejando 32 personas muertas y más de 50 lesionadas, la infraestructura que conecta Iztapalapa con el Estado de México sigue presentando baches, hundimientos y ausencia de señalización en la curva donde ocurrió la tragedia, según un recorrido reciente de Excélsior y reportes trimestrales de hechos de tránsito.1
Un cruce donde convergen cinco vialidades
El Distribuidor Vial La Concordia, conocido oficialmente como Distribuidor Vial Zaragoza-Texcoco, se ubica en la zona oriente de la Ciudad de México, en el límite con el municipio mexiquense de La Paz. Ahí confluyen la Calzada Ignacio Zaragoza, la Calzada Ermita Iztapalapa, la autopista México-Puebla y vías procedentes del Estado de México como la Avenida México y la Generalísimo Morelos, lo que convierte al cruce en una zona de conflicto vial porque los vehículos circulan en todas direcciones.1
La obra fue inaugurada el 16 de diciembre de 2007 por el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, con una inversión de mil 43 millones de pesos financiados por el Fondo Metropolitano del Valle de México.2 En su momento, la Secretaría de Obras y Servicios estimó que beneficiaría a cerca de un millón 200 mil habitantes al reducir los tiempos de traslado en la confluencia de las calzadas Ignacio Zaragoza y Ermita Iztapalapa con la autopista México-Puebla y la carretera federal México-Texcoco.
Lo que hay que saber
- Inauguración
El distribuidor se abrió el 16 de diciembre de 2007, tras 16 meses de construcción.
- Inversión original
La obra costó mil 43 millones de pesos financiados por el Fondo Metropolitano del Valle de México.
- Extensión
Tiene una longitud aproximada de 3 mil 737 a 3 mil 747 metros de vialidades elevadas.
- Tragedia de referencia
El 10 de septiembre de 2025 una pipa de gas LP volcó y explotó en una curva del distribuidor, dejando 32 muertos y más de 50 heridos.

Siniestralidad que no cede
Los reportes trimestrales de hechos de tránsito muestran que la peligrosidad del cruce no se limita al accidente del año pasado. Durante 2025, en la zona del distribuidor se registraron 22 siniestros viales distintos al del pipazo, que dejaron un motociclista muerto, otros 10 lesionados, cinco conductores, cinco pasajeros y un peatón heridos.1
La tendencia continuó en lo que va de 2026: solo en el primer trimestre del año ya sumaban tres siniestros viales adicionales, que dejaron lesionados a un motociclista, un conductor y un pasajero, de acuerdo con los mismos reportes.1 La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) aplica operativos para ordenar la circulación de pipas y camiones con carga peligrosa en la zona, pero los vehículos con sustancias riesgosas siguen transitando por el cruce.
Vecinos denuncian baches y falta de señales
A un año de la explosión, habitantes de la zona describen una infraestructura vial en malas condiciones: baches profundos, hundimientos y ausencia de señalización que advierta sobre la curva peligrosa donde ocurrió el siniestro.1 Los lugareños lamentaron que los gobiernos de México, de la Ciudad de México y del Estado de México no hayan resuelto estos pendientes pese a la magnitud de la tragedia.
La Jornada documentó desde 2025 un problema estructural anterior: cuando se inauguró el distribuidor en 2007, las autoridades locales pidieron al Fondo Metropolitano incluir un segundo distribuidor elevado sobre la carretera federal México-Texcoco, con conexión a la autopista México-Puebla y las calzadas Ermita Zaragoza e Ignacio Zaragoza, pero la petición solo se atendió de manera parcial.3 Los responsables del fondo únicamente autorizaron un puente vehicular a la altura del IMSS, lo cual no solucionó los problemas de tránsito en la zona.
En la zona del Puente La Concordia hay baches, hundimientos, falta de señalización de curva peligrosa
Reporte de Excélsior sobre el estado del distribuidor, un año después del siniestro

Un paso obligado para miles de personas
El distribuidor es paso obligado para habitantes de Iztapalapa y del municipio de La Paz, y también es utilizado por personas de Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Chicoloapan, Texcoco, Chalco, Chimalhuacán, Ixtapaluca, la región Izta-Popo e incluso otras entidades del sureste mexicano.3 Esa función de conector metropolitano es justamente lo que vuelve críticos los pendientes de mantenimiento: cualquier obstrucción o riesgo en el cruce afecta a comunidades enteras que dependen de esa vía para llegar a trabajos, escuelas y servicios de salud.
La Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (Sobse) ha reportado en el pasado trabajos de rehabilitación en el distribuidor, aunque los reclamos vecinales documentados en 2026 indican que persisten tramos deteriorados y sin señalización adecuada en el punto exacto donde ocurrió la explosión de la pipa.













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