A cuatro años de que México deba mostrar avances en sus compromisos de desarrollo sostenible para 2030, la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) publicó un diagnóstico que describe un sistema fragmentado: unidades sin renovar, infraestructura en estado crítico y una ley general de movilidad que la mayoría de los estados, incluida la Ciudad de México, todavía no ha traducido en normas locales.1
Un diagnóstico por congreso especializado
El análisis surgió de las discusiones del 15 Congreso Internacional de Transporte, donde especialistas señalaron que la renovación de unidades, los modelos de administración, la transición a energías limpias, la digitalización, las políticas de tarifas y subsidios, y la legislación e infraestructura son los frentes que México debe resolver de manera simultánea para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU hacia 2030.1
El sistema actual está compuesto principalmente por autobuses, metro, metrobús y tren ligero, y aunque ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han desarrollado sistemas relativamente modernos, la mayoría de las zonas urbanas y rurales del país carecen de servicios eficientes y seguros.1
Flota obsoleta y financiamiento insuficiente
El reporte pone el acento en la renovación de unidades: considera crucial implementar programas de renovación de flota a nivel nacional, con financiamiento adecuado y supervisión estricta para evitar corrupción.1
Existen 200 mil empresas de autotransporte federal registradas ante la SICT, de las cuales el 80% son hombre-camión, y programas como el de Apoyo Federal al Transporte Masivo buscan financiar la renovación de unidades, aunque estos han resultado insuficientes.1 La falta de recursos y la corrupción en algunos casos han impedido un avance significativo, según el mismo documento.
La modernización del transporte público implica el trabajo conjunto de todos los actores para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030
Nicolás Rosales Pallares, presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM)

Una ley general sin aterrizar en los estados
Tras la entrada en vigor de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, la UITP advierte que es necesario actualizar y unificar las legislaciones locales; aunque algunos estados han cumplido, la mayoría —incluida la capital del país— aún no ha dado ese paso.1
La infraestructura del transporte público en México está en un estado crítico: vías, estaciones y terminales requieren mantenimiento y modernización urgente para garantizar la seguridad y eficiencia del servicio, señala el diagnóstico.1 Entre los proyectos en marcha que podrían mejorar la cobertura, si se ejecutan adecuadamente, están la ampliación del Metro en la Ciudad de México y el Tren Maya en el sureste del país.
Electrificación con avances puntuales
En paralelo, la UITP documenta que la electromovilidad avanza en proyectos concretos: el Servicio de Transportes Eléctricos (STE) de la Ciudad de México renovó su flota de trolebuses con 413 nuevas unidades Yutong y Zhongtong hasta diciembre de 2023, con una meta de 500 unidades para finales de 2024.2 La Línea 3 del Metrobús se convirtió en la primera completamente eléctrica del sistema, seguida por la Línea 4.
Sin embargo, la adopción de vehículos eléctricos en el país sigue siendo marginal frente al parque total: según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hasta septiembre de 2023 se habían registrado 233,528 vehículos híbridos y eléctricos, de los cuales el 85% son híbridos puros y solo el 7% completamente eléctricos.2
Lo que hay que saber
- Origen del diagnóstico
Especialistas lo presentaron durante el 15 Congreso Internacional de Transporte, según la UITP.
- Uso del transporte
El 96% de los viajes interestatales de personas se realiza en autobús, el 43% de los trabajadores usa transporte urbano para ir a laborar y el 27% de los estudiantes usa transporte público.
- Carga por carretera
El 83% de la carga terrestre se mueve en camión y el 100% de la distribución y entrega de productos se hace por esta vía.
- Renovación de flota
Existen 200 mil empresas de autotransporte federal registradas ante la SICT, el 80% operado por hombre-camión.

Lo que falta resolver
El propio diagnóstico de la UITP reconoce que los avances dependen de que confluyan financiamiento suficiente, supervisión efectiva contra la corrupción y una armonización legal que hoy no existe entre la federación y la mayoría de los estados.1 Mientras la ampliación del Metro capitalino y el Tren Maya avanzan como apuestas de infraestructura mayor, la renovación cotidiana de camiones y microbuses —el modo que más gente usa día a día— sigue atada a programas federales que la propia asociación describe como insuficientes.
- Renovación de unidades con financiamiento nacional y supervisión anticorrupción
- Reforma a los modelos de administración del transporte, con participación de usuarios
- Aceleración de la transición a energías limpias, con infraestructura de carga y subsidios
- Digitalización y nuevas tecnologías en la gestión del servicio
- Actualización de tarifas y subsidios
- Armonización legal entre la Ley General de Movilidad y las normas estatales














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